8 feb. 2011

Ekeko


     Creencia de origen quechua arraigada en las provincias de Salta y Jujuy. Es un personaje de baja estatura, bigotes "ralos", lleva chulo con orejeras, poncho y grandes ojotas. Significa la prosperidad. Se lo representa con un muñeco que trae consigo todo lo necesario para la vida cotidiana. Se lo invoca y se le ofrece cigarros, que el muñeco fumará hasta el final. Es de mala ventura que se apague. 
     Su origen está ligado al personaje quizá más profundo del mundo andino: "Thunupa". el ¡nconforme. En Tiawanaku se encontraron pequeñas estatuillas de unos 15 centímetros de jorobados desnudos. Las primeras llevaban un pututu de caracola en una de las manos que representaba al trueno. En el incanato se le agregó un gorrtto a manera de chulo, pero sin orejeras, disminuyeron su tamaño y se le agregó un gran pene para asociarlo a la fertilidad. Hasta ese momento la joroba se había asociado al rayo y a la fortuna. En la época de la colonia adquiere la forma de un ser chaposo, blanco y regordete. Posiblemente se lo representó al Gobernador Intendente de La Paz. Sebastián Seguróla (1781). En todo caso lo convierten en una figura española con sombrero y chaleco. Posteriormente le aumentan una serie de aditamentos relacionados a la provisión de materiales, ya que tiene el carácter de ser un amuleto de buena suerte. Desde entonces ha perdurado como una representación de la fiesta de Alasita (Bolivia).


"Mitologia del norte argentino" Ed. El Tumi


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